Sutra del Loto
Los Budas aparecen en este mundo para purificar a todos los seres, haciendo que abran la puerta de la conciencia de la sabiduría de Buda, que aunque no son conscientes la poseen dentro de sí mismos.
Los Budas aparecen en este mundo para mostrar la sabiduría de Buda. Los Budas aparecen en este mundo para hacerles entender lo que es la sabiduría de Buda. Los Budas aparecen en este mundo para conducir a cada uno por el sendero de la sabiduría de Buda.

El Sutra del Loto fue enseñado por el Buda Sakyamuni en los últimos ocho años de su vida y es la culminación de más de 40 años de enseñanza a sus discípulos y los laicos creyentes del Dharma. Contiene veintiocho capítulos y es la esencia de todas las enseñanzas e iluminación del Buda.
En este Sutra, el Dharma es transmitido en prosa y versos bellísimos, lleno de coloridas y entretenidas parábolas, alegorías, metáforas, descripciones fantásticas de visiones sobrenaturales y metafísicas. Esta visión panorámica revela las dimensiones de proporciones cósmicas en el espacio y el tiempo. La variada naturaleza de las enseñanzas del Sutra del Loto está asociada con la inclinación del Buda Sakyamuni de ejercitar "tacto" o “medios hábiles” y "conveniencia", para dar cabida a todo tipo de capacidades y temperamentos que existe en sus oyentes. En última instancia estos dos portales diferentes conducen a todas las personas al Camino.

Dos temas principales se revelan en el Sutra del Loto. El primero, desarrollado en los primeros catorce capítulos, es la realidad intrínseca de lo común, que prevalece en la naturaleza de todos los seres humanos. El logro de la Iluminación es el despertar la semilla de la Budeidad en un individuo. La primera mitad del Sutra del Loto revela así, que todos los seres vivos, sin excepción, poseen el potencial innato para convertirse en un Buda.
El otro tema principal, expuesto en los restantes catorce capítulos, es la vida eterna del Buda. El Buda histórico Sakyamuni, que nació y alcanzó la iluminación en la India, no era más que una forma temporal del primitivo Buda, que fue iluminado en el pasado más remoto y vive en la eternidad sin nacimiento ni muerte. Esta segunda mitad del Sutra del Loto, pone de manifiesto que independientemente de la edad en que vivimos, el Buda está siempre entre nosotros y nos guía constantemente hacia el Camino de la Iluminación.
